Hay olores que no solo alimentan, sino que nos devuelven al centro exacto de nuestro mapa emocional. Para Argenis Ramírez, cocinero paraguanero de pura cepa, ese aroma es el del maíz blanco transformándose en la olla, bajo el rito ancestral de la ceniza y la paciencia. Argenis no solo cocina; él rescata.
- Entrevista a argenis ramírez
- ¿Cuál es tu primer recuerdo alrededor de la arepa pelada y qué significa para ti ese momento?
- ¿Quiénes fueron las personas que más influyeron en tu relación con el maíz y la cocina ?
- ¿Cómo diste el paso de una tradición familiar a tu primer emprendimiento con la arepa pelada en tu ciudad de nacimiento?
- ¿Que te motivó fundar Arepa pelá cómo emprendimiento?
- ¿Cómo describirías la esencia de la arepa pelá a alguien que nunca la ha probado?
- Qué diferencia ves entre la Arepa pelá y la Arepa hecha con harina precocida más allá de la técnica?
- ¿Que ha significado para ti llevar la Arepa Pelá a ferias y mercados?
- ¿Cómo sientes qué ha cambiado la percepción del público sobre la Arepa Pelá desde que comenzaste tu emprendimiento?
- ¿Por que una Arepa puede puede ser identificada con la resilencia y que significó para ti ser partícipe del libro Una arepa hecha postal?
- ¿Donde sueñas ver Arepa Pelá en unos años?
- ¿Que lugar crees que debería ocupar la Arepa Pelá en la historia y la proyección internacional de la gastronomía Venezolana?
- ¿Si tuvieras que resumir el espíritu de Arepa Pelá en una palabra o frase cual sería?
- Sobre el Proyecto «Arepa Pelá»
- Coordenadas:
- ¡Lleva la historia contigo!
Desde su proyecto «La Arepa Pelá», ha logrado que una tradición que parecía destinada al olvido se convierta en un estandarte de nuestra identidad. Su invaluable labor fue consagrada por la Academia Venezolana de Gastronomía (AVG), que le otorgó la Mención Tenedor de Oro 2023 (otorgada por el Consejo Directivo de la Academia), un reconocimiento que celebra su persistencia en mantener vivos los sabores auténticos del occidente venezolano.

Formado en el Instituto Culinario de Caracas, Argenis es hoy uno de los 16 chefs que dan vida a nuestro libro-objeto «Una arepa hecha postal». En esta obra, representa el valor de la Resiliencia: esa capacidad de nuestra tierra y nuestra gente de transformarse a través del fuego para nacer de nuevo, más fuertes y nutritivos. Su aporte, la «Arepa Renacer», es un homenaje a esa fuerza que nos define.
En esta entrega de Notiarepa, conversamos con el hombre que convirtió la «conchita» crujiente en un puente entre el pasado y el futuro.
Entrevista a argenis ramírez
¿Cuál es tu primer recuerdo alrededor de la arepa pelada y qué significa para ti ese momento?
Mi primer recuerdo es el olor del maíz cuando estaba en la olla cocinándose . En ese momento y hasta ahora significa hogar y arraigo . Era una forma de reunirnos y conversar a largos ratos mientras se cocinaba y molíamos el maíz. Con el tiempo entendí la Arepa Pelá es más que una receta es una historia viva de no olvidar de donde vengo.
¿Quiénes fueron las personas que más influyeron en tu relación con el maíz y la cocina ?
Mi mamá definitivamente ejerció una influencia muy directa cuando desde pequeño molía el maíz para vender la masa y en Navidad amarraba las hallacas para después venderlas .
¿Cómo diste el paso de una tradición familiar a tu primer emprendimiento con la arepa pelada en tu ciudad de nacimiento?
Era una mezcla de nostalgia y propósito. Crecí viendo cómo en mi casa se preparaba con dedicación, pero también notaba que, fuera del círculo familiar, casi nadie la conocía o la valoraba. Un día entendí que no quería que esa tradición se perdiera, y decidí convertirla en un proyecto.
El inicio fue muy sencillo: preparar las arepas en casa con el mismo maíz pelao y la técnica de siempre, y luego ofrecerlas entre amigos y conocidos en mi pueblo . Me sorprendió ver cómo ellos conectaban con el sabor y la historia detrás del producto. Más que vender una arepa, sentí que estaba compartiendo una parte de mi identidad y dándole un espacio a una tradición que merecía seguir viva en el tiempo.

¿Que te motivó fundar Arepa pelá cómo emprendimiento?
Fué el deseo de rescatar una tradición que sentía en riesgo de perderse. La arepa pelá siempre estuvo presente en mi familia, en las reuniones, en los desayunos, en la mesa de mi infancia. Pero con el tiempo me di cuenta de que fuera de esos espacios íntimos casi nadie la conocía, y mucho menos la valoraba como parte de nuestra identidad gastronómica.
Quise transformar esa preocupación en acción: llevarla a más personas, no solo como un alimento, sino como una experiencia cultural y un símbolo de nuestras raíces.
Me movió la idea de acercar a las nuevas generaciones a un sabor auténtico, y de demostrar que lo artesanal también puede convertirse en un proyecto sostenible y con futuro.
El motor fue la mezcla entre amor por la tradición y la convicción de que vale la pena emprender para preservar lo nuestro.

¿Cómo describirías la esencia de la arepa pelá a alguien que nunca la ha probado?
Está en su sencillez y autenticidad. Es maíz puro, pelao a mano, sin aditivos ni mezclas, que conserva el sabor real del grano.
Al morderla, sientes una textura rústica pero suave, con un aroma a maíz recién tostado que evoca la cocina de leña y los encuentros familiares.
No es solo un alimento: es una tradición que habla de paciencia, y de nuestras raíces. Para alguien que nunca la ha probado, la arepa pelá es como probar un pedacito de nuestra historia gastronómica.
Qué diferencia ves entre la Arepa pelá y la Arepa hecha con harina precocida más allá de la técnica?
Va mucho más allá del proceso. La arepa pelá conserva el sabor profundo y auténtico del maíz, porque se hace con el grano entero pelado o pilado a mano, lo que le da una textura más rústica y un aroma inconfundible. En cambio, la arepa de harina precocida, aunque práctica y uniforme, tiende a ser más neutra y menos expresiva en boca.
Pero la verdadera distancia está en lo cultural: la arepa pelá es un símbolo de tradición, de tiempo y de cuidado artesanal. La arepa de harina precocida responde más a la modernidad, a la rapidez y la estandarización de la vida diaria.
La arepa pelá no solo alimenta, sino que conecta con la memoria y con un patrimonio que la industrialización no logra transmitir.

¿Que ha significado para ti llevar la Arepa Pelá a ferias y mercados?
Ha significado mucho más que vender un producto: ha sido abrir una ventana a mi tradición familiar y compartirla con personas que, muchas veces, la prueban por primera vez. Cada feria, cada evento es una oportunidad para contar su historia, explicar el proceso artesanal y ver la reacción genuina de quienes descubren su sabor. La tradición no se queda en casa, se camina.

¿Cómo sientes qué ha cambiado la percepción del público sobre la Arepa Pelá desde que comenzaste tu emprendimiento?
Al principio muchos la veían con curiosidad, incluso con cierta duda, porque no era tan conocida fuera de los hogares que aún mantienen la tradición. Hoy noto que la gente la recibe con más apertura, la valora por su sabor auténtico y la reconoce como un alimento con historia.
Lo que antes era visto como algo «del pasado» o «muy casero», ahora empieza a entenderse como un patrimonio gastronómico merece un lugar en la mesa y una oferta local.
¿Por que una Arepa puede puede ser identificada con la resilencia y que significó para ti ser partícipe del libro Una arepa hecha postal?
La Arepa Pelá nace de la transformación. El maíz pasa por procesos de remojo, pelado, molienda y fuego; y a pesar de esas pruebas, se convierte en algo nutritivo, fuerte y lleno de vida. Esa capacidad de resistir, adaptarse y renacer en cada forma es la misma esencia de la resiliencia humana.
Para mí, ser partícipe de este libro de la arepa significó un honor y una gran responsabilidad. Fue la oportunidad de aportar mi voz y mi experiencia para mostrar que la Arepa Pelá no es solo un alimento, sino un símbolo de identidad, resistencia cultural y memoria colectiva.

¿Donde sueñas ver Arepa Pelá en unos años?
Sueño con verla en muchos rincones, más allá de Paraguaná donde nací . Me imagino que se reconozca como un referente de tradición y calidad artesanal, presente en mercados locales, ferias gastronómicas, restaurantes y hogares, donde la gente pueda disfrutarla y reconocer la historia detrás de cada bocado.
También sueño con que inspire a otros emprendedores a valorar lo auténtico y lo artesanal, mostrando que rescatar nuestras raíces no está peleado con crecer como negocio. Para mí, el mayor logro sería que Arepa Pelá se convierta en un símbolo de identidad cultural y resiliencia, manteniendo siempre su esencia, sin perder la conexión con la tradición que le dio vida.

¿Que lugar crees que debería ocupar la Arepa Pelá en la historia y la proyección internacional de la gastronomía Venezolana?
Sin dudas merece ocupar un lugar protagónico dentro de la historia y la proyección internacional de la gastronomía venezolana. No es solo un alimento; es un símbolo de nuestra cultura, de nuestras raíces y de la creatividad de un pueblo que transforma ingredientes simples en algo único.
A nivel internacional, la arepa pelá puede ser embajadora de la autenticidad venezolana, mostrando al mundo que nuestra cocina no es solo comida rápida, sino un patrimonio artesanal con historia, tradición y resiliencia. En definitiva, la arepa pelá puede ser un puente entre lo local y lo global, llevando nuestra gastronomía más allá de fronteras sin perder su esencia.

¿Si tuvieras que resumir el espíritu de Arepa Pelá en una palabra o frase cual sería?
Tradición que se comparte
Captura la esencia de un alimento artesanal que no solo se come, sino que cuenta una historia y mantiene viva nuestra memoria cultural.
Sobre el Proyecto «Arepa Pelá»

Lo que comenzó como un deseo de rescate en Paraguaná, se ha convertido en una referencia nacional. Argenis Ramírez ha llevado el sabor del maíz pelado desde su natal Falcón hasta los mercados más exigentes.



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El Mercado de los Sábados: Su puesto en el Mercado de Los Palos Grandes (Caracas) se ha convertido en una cita obligada cada sábado desde las 5:00 a.m. para quienes buscan el sabor auténtico del maíz pilado y las famosas «conchitas» (la parte más tostada y crujiente de la arepa pelada).
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Innovación y Tradición: Además de las arepas listas para comer, su marca ofrece productos como las conchitas de arepa pelá, una propuesta que ha permitido llevar la tradición a un formato práctico sin perder su esencia artesanal.
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Sabores Falconianos: En sus propuestas no faltan el queso de cabra, el suero de leche y el dulce de leche de cabra, completando la experiencia sensorial de su región.
Coordenadas:
• Instagram: @laarepapela
• Web: www.arepapela.com
¡Lleva la historia contigo!
Argenis también participa en el libro «Una arepa hecha postal», Un proyecto donde 47 artistas plásticos y 16 cocineros fusionan gastronomía, arte y resiliencia para honrar nuestro alimento bandera.

Puedes Descargar gratuitamente tanto la versión digital de «Una arepa hecha postal», como la de nuestros otros 4 libros desde este botón.
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¡Porque la arepa es el mapa que nos une!
























